Libros de la memoria. “LA TIERRA ELEGIDA”

A esta tierra llegaron tantas personas a colonizarla y cada uno de ellos tienen grandes historias para contar, pero no todas tuvieron la posibilidad de compartirla en un libro, como el caso de

Lidia Bischoff, esposa de Juan Albino Graef, quienes tuvieron siete hijos, entre ellos Juan Rodolfo Graef (padre de  Roxana Graef de la Ciudad de Wanda), fueron pioneros en la ciudad de  Puerto Rico y Montecarlo de la provincia de  Misiones.

El libro titulado “La tierra elegida” publicado por editorial Universitaria de Misiones en el año 2004 se desgranan tristezas y alegrías, luchas, fracasos y logros. En esa época no era común que la voz de una mujer se plasme en papel con sus opiniones, sus críticas y reflexiones.

Este libro es más que la historia de Lidia, sino la de tantas mujeres pioneras que llevaban y aún llevan la vida llena de sacrificios de la colonia.

Con una increíble y divertida verborragia la protagonista de este libro cuenta cómo los Bischoff llegaron a Misiones allá por el año 1920 con otras familias colonizadoras entre rutas y caminos hermosos con sus típicos colores, la suntuosidad de sus saltos de agua y su frondosa y abrumante vegetación.

¡Vamos a elegir una de las tantas anécdotas del libro que pintan a Lidia como una mujer aguerrida y decidida a todo, hasta a aprender a manejar un auto!

“Teníamos una estanciera IKA y yo dije antes de mudarnos a la chacra-Voy a aprender a manejar. Los fines de semana Albino siempre iba con sus amigos al monte a cazar y dejaba el auto en casa.

Un domingo le digo a los chicos-¡Voy a probar si puedo salir marcha atrás a la calle ,vamos a pasear! ¡Ellos,sí,sí probá! Toda la prole subió al auto, me armé de coraje y arranqué el carro y probé una marcha, se iba para adelante, ¡no! .Probé otra vez y enganché la marcha atrás ,la salida era unos treinta metros hasta la calle y de un costado había un cerco y del otro lado una hilera de árboles, retrocedí un trecho y ya estaba contra el cerco ,adelanté el auto un poco ,probé de nuevo y encontré mejor la marcha atrás, ya sabía dónde estaba ,volví a retroceder unos metros y  estaba contra los árboles, así entre adelantar y retroceder ¡Al fin llegué a la calle! Los chicos aplaudieron -Bien mamá, vamos a la misa! ¡Vamos!

Íbamos bien; en un lugar el camino era una subida y yo tenía una marcha muy débil (tercera) ,se me apagó el auto y se iba para atrás ,que horror me temblaban las piernas de miedo!

Un señor que estaba observando mi chambonada vino a auxiliarme ,puso la marcha primera y me dijo -Bueno,ahora salí. Pero yo largué el freno y el auto empezó a irse para atrás ,volví a frenar y me dijo el señor -¡No,largá el freno y pisá el acelerador! .Así lo hice y el carro salió levantando polvo porque lo pisé muy fuerte al acelerador ,llegué a la iglesia todavía temblando del susto.

El regreso ya fue mejor,llegamos bien a casa y le digo a los chicos (porque sabía que si venía el padre lo primero que le iban a contar era que salimos a pasear con el auto )-No le cuenten a papá que se me apagó el auto en la subida .-No mamá vamos a decir que manejaste muy bien ¡

Así lo hicieron, pero yo misma después se lo conté y él muy tranquilo me explicó el manejo correcto”.

“La tierra elegida” es una historia tras otra contada con mucha simpatía y muestra la bravura de esta mujer Lidia Bischoff que pareciera adelantada a su época en casi 40 años! Prometemos en La Mirilla, contarles cada tanto, anécdotas de esta familia de trabajadores de pura sangre.

Una vez escribió “Los años que Dios todavía me concede ,los pasaré alegrándome con acompañar a mis siete hijos ,porque ya estoy viviendo de prestado con Dios”, pero al poco tiempo presentó un nuevo libro “Secretos del corazón”.

Lidia nació el 5 de marzo de 1929 y vivió largos y plenos 86 años ,cuando nos dejó el 22 de junio de 2015.

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