ESPIAMOS POR LA MIRILLA A IÑAKI ECHEBERRÍA

Hoy reside en la Tierra Colorada, es vecino de Puerto Esperanza, Misiones.

Director de cine y fotografía.

En La Mirilla queremos espiar un poquito más allá de su presente, ¿nos acompañan?

-L.M: ¿En qué provincia abriste tus ojos y empezaste a vivir tu propia película?

-I. E: Nací en Neuquén, hace casi cuarenta años, cuando volvía la democracia a la Argentina. En un barrio en zona de chacras (en esa época), muy cerca del Río Limay, el cual nace en el lago Nahuel Huapi, y atraviesa toda la Patagonia. Hoy ese lugar ya no existe más, es otra cosa. Lo agreste que era le dio lugar a la urbanización, y si bien es lindo aun, no es lo mismo.

-L.M: ¿Desde esa infancia ya asomaba el director de cine?

-I. E: Mi vecino y amigo de siempre vivía enfrente de casa y su papá tenía un video club. No me hubiese imaginado que iba a hacer cine, pero se ve que algo de eso me marcó. Él tenía una cámara también, una Super VHS, y nos grababa. Digamos que en esa época algo picó… ¡Y mirábamos muchas películas, muchísimas! Imaginate, teníamos el video club para nosotros!

-L.M: ¿Has incursionado en otra rama del arte?

-I. E: De chiquito hice artes plásticas, dibujé, pinté, leí, escribí… música. Después de joven también, aunque hice muchos deportes, así que me dividía entre ambas cosas. Igualmente, no pensaba mucho en que iba a hacer “cuando fuera grande”. Disfrutaba del momento, creo que eso es fundamental para encontrar lo que nos gusta, vivir el camino, no pensar en “a donde llegar”.

-L.M: ¿Un director de cine debe tener una sensibilidad especial para captar la vida a través de una cámara?

-I. E: Si, eso es muy necesario. Es muy particular, porque es una sensibilidad “fría” “técnica/emocional”. Hay muchas partes en el audiovisual (ya de por si su nombre es compuesto, audio / visual), así que tenemos que hacer una alquimia de todo: los protagonistas (de ficción o documental), el equipo técnico, el lugar, el momento, lo que queremos contar. Pocas veces somos menos de 6 personas haciendo, y eso es lo que más me gusta del audiovisual, que es una creación colectiva.

-L.M: ¿Nos harías un breve repaso de tus realizaciones preferidas y porqué lo fueron?

-I.E: Le tengo mucho cariño a un Documental, el primero, que se llama “El Mundial que nunca se jugó”. Ya había estudiado en Buenos Aires, había filmado mucho allá y aún no había dirigido nada. Trabajé mucho en la industria, de técnico, hasta tener la oportunidad. Y salió la Ley de Medios y el audiovisual en Argentina cambió. Dejo de ser una exclusividad de la capital para abrirse al país. Entonces presentamos un documental para filmar en Barda del Medio, basado en un cuento de Osvaldo Soriano, y nos eligieron. ¡Fue una odisea, divertida, jugada… y el resultado a mí, personalmente, me encanta!

-L.M: ¿Qué significó para vos trasladarte a Misiones?

-I. E: Realmente fue una decisión muy importante (después, porque en el momento no pensé demasiado). Había estado viviendo en Brasil un año y queríamos volver, pero no a Buenos Aires, no queríamos más ciudad. Ahí fue cuando llegó 2010 y la Ley de Medios, así que se podía pensar en hacer lo que uno hace por el interior. Primero fue Oberá, donde me sumé a la Cooperativa Productora de la Tierra (de la que hoy sigo siendo parte), al Festival Oberá en Cortos, y me encontré con muchos que estaban en la misma que yo, con ansias de hacer y mucho camino nuevo para recorrer. ¡Realmente agradezco siempre como me recibió Misiones y todo lo que me dio  y sigue dando!

-L.M: ¿Cómo nació tu ópera prima “Los padres” y en qué etapa está ahora?

-I. E: Los Padres es una historia larga… más que nada la etapa de postproducción. Nos presentamos al Concurso Raymundo Gleyzer (para Operas Primas) con otra película y ganamos, pero teníamos tanta necesidad de filmar, que hicimos “Los Padres” con la plata del premio… Era un premio para Desarrollo de Proyecto, lo cual también hicimos y finalmente filmamos la película que ganó el premio, “Selva”. Pero en todo este proceso, “Los Padres” se encontró con muchos imprevistos en la postproducción. Paso por muchas manos, fue y vino muchas veces, hasta que hoy (4 años después) está terminada y lista para estrenar. Lo paradójico es que “Selva” también está lista para estrenar, y no se realmente cual estrenaremos primero, así que es como tener 2 Operas Primas… una muy independiente y una por el camino “oficial” del INCAA.

-L.M: ¿Qué proyectos han quedado en pausa y cuales siguieron su desarrollo en este año tan atípico?

-I. E: Realmente nos agarró con muchos pendientes el 2020, así que aprovechamos el aislamiento para editar mucho, cerrar muchos proyectos que aún estaban en proceso y generar nuevos, para cuando empecemos la “nueva normalidad”. Tenemos un documental, un largometraje esperando para filmar, tenemos presentados proyectos a concursos y tenemos proyectos en desarrollo, así que personalmente no me puedo quejar, para nada, agradecido de poder seguir trabajando y produciendo mientras nos cuidamos de este virus, que realmente fue lo que en el cine se dice “plot point” o “punto de giro”.

-L.M: ¿Qué tiene esta tierra roja en particular para la realización de audiovisuales, los pros y los contras (que seguro hay de los dos)?

-I. E: Bueno, realmente Misiones tiene muchas ventajas para el audiovisual. Tiene selva, agua, naturaleza exuberante, las cataratas del Iguazú y muchos otros paraísos terrenales. También tiene una gran ciudad, como Posadas y muchos pueblos muy variados. Realmente encontrás de todo acá, Argentina, Brasil y Paraguay, mezclados con Europa y la cultura local Mbya. No sé cuántos lugares en el mundo tendrán esta diversidad. Y la población no está tan concentrada en la ciudad, hay mucha población rural y muchos pueblos y pequeñas ciudades a lo largo y ancho del territorio. Somos la provincia del futuro dicen… Ojalá sea así, ojalá estemos a la altura de las circunstancias, cuidemos el monte y el agua, ojalá la agricultura sustentable gane lugar en toda la provincia y Misiones sea el paraíso que puede ser.

-L.M: ¡Y ésta pareciera ser la pregunta de rigor en estos tiempos y esperemos de verdad pronto no tener que hacerla más! ¿Cómo has vivido esta cuarentena y que has podido evaluar del pasado, presente y futuro, tanto individual como socialmente?

-I.E: Bueno, realmente no nos esperábamos esto… Creo que como todas las “crisis” saca a la luz lo “bueno y lo malo” de cada cosa, de cada persona y de cada lugar… Yo personalmente disfruté de la familia, de la casa y pude trabajar acá… Para muchos no fue así y no debe haber sido fácil, pero creo que nos cuidaron, nos cuidamos y vamos a tener que seguir cuidándonos. Estamos entrando a la etapa más difícil, volver a salir pero con mucha responsabilidad social. Reinventar la forma de relacionarnos, de encontrarnos. Tenemos que poder acompañarnos y querernos de otra forma, con distancia social, cuidándonos. Espero que nos haga apreciar lo importante e invaluable que es nuestra salud y la de los demás…  lo esencial…

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